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2° Domingo de Adviento 2019

Fiesta de la Inmaculada Concepción.

(Domingo 8 de diciembre de 2019) P. Altamira.

Gaudens Gaudebo In Dómino Et Exsultabit Ánima Mea In Deo Meo

Queridos hijos:
“Gaudens gaudebo: Me alegraré alegrándome” –dice la liturgia-, una redundancia, una reduplicación, bastante común en el lenguaje del hebreo antiguo, bastante común en la Biblia, la cual se utiliza para expresar una abundancia, una sobre-abundancia, como si dijéramos “me alegraré muchísimo”. Y en el mismo sentido insiste la siguiente frase: “Et exsultabit ánima mea in Deo meo: Y mi alma exultará estará llena de alegría- en mi Dios. Qué palabras tan hermosas, las cuales ya no son una duplicación, sino una “triplicación” de la idea, idea de una alegría enorme, de una alegría desbordante, pues estamos festejando a la Santísima Virgen María en uno de sus más grandes atributos, y éste es motivo de “Magna Alegría”, grande, grandísima; festejamos LA INMACULADA CONCEPCIÓN.
-Lo que leíamos eran las primeras palabras del Introito de esta Santa Misa, tomadas del Profeta Isaías (61,10), profecías allí del final de los tiempos, pero dadas aquí como una “acomodación de la Liturgia” en honor de la Virgen, en honor de LA MADRE DE DIOS, que es también Madre y Señora Nuestra, y que es “Inmaculada” desde su concepción.
-Veamos una vez más el dogma definido por el Papa Pío IX. Comparemos esto con temas de actualidad. Consideremos textos o antífonas o elogios para la Santísima Virgen; elogios de la Liturgia Católica; elogios y enseñanzas sobre Ella; dadas incluso en las simples oraciones católicas (en las novenas). Y terminemos con algunas peticiones para nosotros.

(Cuerpo)

Comencemos, como decíamos, escuchando una vez más el “Dogma Definido” sobre la Inmaculada Concepción de María.
El Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854, en su BULA “INEFFABILIS DEUS”, proclamó que todos los fieles católicos deben creer la verdad o dogma revelado por Dios, en el cual se nos enseña que: «la beatísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue preservada inmune de toda mancha de culpa original, por singular privilegio y gracia de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano».
Todas las prerrogativas y cualidades que Dios dio a la Santísima Virgen miraban, y miran, a la realidad y al llamado para el cual Dios mismo la tenía destinada: María iba a ser, y es, “MADRE DE DIOS : MADRE DE DIOS NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO”.
Con el privilegio de la Inmaculada Concepción, y con más la plenitud de gracia en vistas a lo recién nombrado, a ser la Madre de Dios, Ella, María Santísima, jamás tuvo ni sombra siquiera de ningún tipo de pecado, ni del Pecado Original, ni de ningún otro pecado: ni venial, ni siquiera alguna imperfección, ni algún mal movimiento o impulso: Todo era y es santo en Ella, todo extremo, santidad extrema, por encima incluso de los ángeles. Después de Dios, después de la Santísima Trinidad, viene la Virgen más sublime, la Creatura Electa: María Santísima.

Por todas las cosas que acabamos de decir, María Santísima, a diferencia de todos los otros santos, no necesitó “volverse santa”, Ella no “fue pecadora y se volvió santa”, sino que SIEMPRE FUE SANTA, y santa desde el primer instante de su concepción, allí en el seno, en el interior, en la pancita, de su madre Santa Ana.
MARÍA FUE SANTÍSIMA “AB INITIO” : desde el inicio, desde el comienzo. Por eso decimos que María, a diferencia de todos los otros santos, nunca fue “pecadora”: ¡Qué tremenda y horrible herejía, y blasfemia, decir de Ella algo así: era pecadora y se volvió santa! Contra lo cual repetimos aun otra vez: MARÍA SANTÍSIMA FUE SIEMPRE SANTA, CON UNA SANTIDAD ÚNICA, SUBLIME, INALCANZABLE, Y FUE ASÍ DESDE EL PRIMER MOMENTO DE SU CONCEPCIÓN, PUES IBA A SER Y ES LA MADRE DE DIOS .

Entra aquí en escena, como ya algunos imaginarán, Francisco. Pues Francisco, dentro de su cúmulo de blasfemias, ataca la Inmaculada Concepción de María y su plenitud de gracia. Francisco llega a decir que la Santísima Virgen, como todo santo, no nació santa, sino que debió volverse santa: éstos son los conceptos de herejía que reseñábamos hace unos momentos. Vale decir: Para el falso profeta Francisco, María, como todo santo, fue primero pecadora y después se volvió “santa”. ¡Francisco no puede decir mayor herejía ni blasfemia!
Nosotros, contra Francisco, y junto a toda la Verdad, junto a toda la Santa Iglesia Católica, junto al Dogma de la Inmaculada Concepción, junto con todos los santos y ángeles del Cielo, decimos por enésima vez: “María, a diferencia de todos los otros santos, no necesitó volverse santa, sino que siempre lo fue, y lo fue desde el mismo momento de su concepción”.
Y Francisco dijo esta herejía y blasfemia, no en cualquier fecha, sino en la época tan santa y tan hermosa de la Navidad:
-Aclaramos que tomaremos el texto oficial de Francisco (como ya hicimos otra vez), publicado en el sitio oficial del Vaticano, y que daremos el link oficial de dicho sitio, para que las almas buenas, las personas de buena fe y de buena voluntad, que a veces no creen que estas cosas puedan estar ocurriendo, “verifiquen”, y entrando al mencionado sitio del Vaticano, vean si Francisco dijo o no dijo las palabras que oirán, y que ya alguna vez las hemos puesto de manifiesto. http://w2.vatican.va/content/francesco/it/speeches/2018/december/documents/papa-francesco_20181221_dipendenti-vaticani.html
-El 21 de Diciembre del año pasado, a tres días de la Noche Buena, Francisco dijo unas palabras a los empleados del Vaticano; allí expresó lo siguiente: “la Madonna [la Virgen] e San Giuseppe [y San José]! Sì, ma non pensiamo che per loro sia stato facile: santi non si nasce, si diventa, e questo vale anche per loro. Cuya traducción al español es: “La Virgen y San José! Sí, pero no pensemos que fue fácil para ellos: los santos no nacen, se vuelven así, y esto vale también para ellos”. Ahora hablamos nosotros (perdón pero esto debe ser dicho): Francisco es un hereje, y es un blasfemo, y tal vez sea el famoso “Falso Profeta” de las profecías del Apocalipsis, el cual ayudará al Anticristo y a su Religión Mundial y a su Gobierno Mundial; veremos.

Toda Verdad, cualquier texto católico, cualquier Catecismo Católico, cualquier oración católica, nos enseña sobre la Virgen, lo contrario a Francisco, lo contrario a esta herejía de Francisco. Sin ir más lejos, cualquier “novena” católica, ¡la misma novena que estamos rezando en honor de la Inmaculada Concepción contradice a Francisco! Veamos algunos extractos de dicha novena; son las oraciones de cada día:

Pero “basta de herejes y herejías”. Veamos cosas lindas y cosas buenas: Elogios y enseñanzas de la Liturgia Católica para María Santísima. Nombremos, o entresaquemos, “Siete Honores, Entre Mil, Para La Santísima Virgen”:
-(1) En el Introito de la Misa de hoy (Isaías 61,10): “induit me vestimentis salutis: [Dios] me vistió con los indumentos de la salvación”: Quien se dirige a María se salva, quien se dirige a María no perece, quien se dirige a María no será condenado eternamente. Réspice Stellam, voca Marían: Mira la Estrella, llama a María.

-(2) En ese mismo Introito: “et indumento iustitiae circúmdedit me: y [Dios] me revistió con el ropaje de la santidad”: María es santa, santa inalcanzable, más que los ángeles y que todos los santos; Ella estuvo desde el primer instante de su concepción “vestida con el ropaje de la santidad”, sin sombra alguna de pecado, ni siquiera de mal impulso.

-(3) En las Segundas Vísperas de la Fiesta de hoy, la antífona del Magníficat dice muy hermosamente: “Hodie egressa est virga de radíce Iesse: Hoy ha brotado un tallo de la raíz de Jesé [pues la Virgen era descendiente del rey David]. Hodie sine ulla peccati labe concepta est María: Hoy sin ninguna mancha de pecado ha sido concebida María, su Inmaculada Concepción. Hodie contritum est ab Ea caput serpentis antiqui: Hoy la cabeza de la serpiente antigua (la cabeza del diablo) ha sido aplastada por Ella”; María triunfa y aplasta al diablo, al demonio.

-(4) Similar a las Vísperas de hoy (en su primer antífona), tenemos ese cántico tan hermoso en honor de la Inmaculada Concepción (nuestro coro lo canta a menudo): “Tota pulchra es, o María [toda hermosa eres, oh María]… Et mácula non est in te [y en ti no hay mancha -no hay ningún pecado, ni sombra de pecado-]. Quam speciosa, quam suavis [qué hermosa -qué delicada-, qué suave] in deliciis [en las delicias, en los amores] CONCEPTIO ILLIBATA: LA INMACULADA CONCEPCIÓN, LA PURA CONCEPCIÓN, íntegra, inviolada, no profanada”.

-(5) En otra fiesta de la Inmaculada, Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (aparición en París, el 27 de noviembre de 1830), la Liturgia Católica pone para su Epístola, tomada del Apocalipsis (Apo cap. 12, 1-5, 14, 15-16), lo siguiente: “Signum magnum apparuit in caelo: Mulier amicta sole, et luna sub pédibus eius: Un gran signo apareció en el Cielo: Una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies, et in cápite eius corona stellarum duódecim: y en su cabeza una corona de doce estrellas… Et misit serpens ex ore suo post mulierem, aquam tamquam flumen, ut eam fáceret trahi a flúmine: Y la serpiente arrojó desde su boca, en pos de la mujer, agua como un río, para hacer que ella sea arrastrada por el río. Et adjuvit terra mulierem… et absorbuit flumen: Y la tierra ayudó a la mujer… y [la tierra] absorbió el río”.

-(6) En otra fiesta de la Inmaculada, nos referimos ahora a Nuestra Señora de Lourdes (11 de febrero), también en la Epístola, se hace alusión a este mismo pasaje del Apocalipsis con otros versículos más (Apo 11,19; 12,1 y 10); “el Signum Magnum: la Mujer revestida del Sol. Y más adelante: “Et audivi vocem magnam in caelo dicentem: Y oí una gran voz en el Cielo que decía: Nunc facta est salus, et virtus, et regnum Dei nostri, et potestas Cristi eius: Ahora ha sido hecha la salvación, y la fuerza, y el Reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo”: Acomodación litúrgica que la Iglesia Católica aplica entonces también para la Virgen, para lo que Ella hará, porque la Salvación, y el Triunfo, y el Reino de Dios, dependen –por disposición divina- de su mediación, de las gracias que Ella pueda obtenernos.

1 Sumemos a lo anterior, lo que es la herejía máxima. Se ha publicado de Francisco que él sostiene que “Cristo no es Dios” (su entrevista con Eugenio Scalfari; damos también el link oficial para que verifiquen). No contento con esto, en su Sínodo de la Amazonia, expresa en el mismo sentido que: “Cristo con la encarnación DEJÓ SU PRERROGATIVA DE DIOS ” (n.51 del texto oficial). Hereje y herejía total: Cristo jamás deja su prerrogativa de Dios, porque Él jamás deja de ser Dios, por más de que también se haya hecho hombre.

(Conclusión)

Terminemos con el elogio número siete, y con una petición.
-(7) En esta misma Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, uno de sus elogios está tomado del Cantar de los Cantares (2,12ss):
Flores apparuerunt in terra nostra: Flores aparecieron en nuestra tierra, tempus putationis advénit: ha llegado el tiempo de la poda, vox túrturis audita est in terra nostra: la voz de la tórtola fue escuchada en nuestra tierra. SURGE, AMICA MEA, SPECIOSA MEA, ET VENI:
Levántate, amiga mía, hermosa mía –speciosa mea-… Y VEN”. Sí, ven. Ven con tu Hijo, porque ya, mucho más, no podemos. Queremos guardar la Fe Católica, queremos tener la máxima Caridad, queremos ser humildes, queremos la Perfecta Conformidad con la Voluntad de Dios, queremos ser hijos ejemplares –buenos católicos- de María Santísima. Ven, Madre Santa, ven: mucho… ya no podemos.

AVE MARÍA PURÍSIMA.